La Nación: La lucha por los dos boxeadores monumentales que Rogelio Yrurtia esculpi贸 a principios del siglo pasado
01/02/2026
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El artista, que inici贸 la generaci贸n de grandes escultores argentinos, realiz贸 鈥淐ombate de box鈥 en 1925 por encargo del Jockey Club
Cuando el escritor Manuel Mujica Lainez se cruz贸 con Combate de box, la impactante escultura monumental creada por Rogelio Yrurtia, qued贸 fascinado. Su conmoci贸n fue tal que no solo la defini贸 como 鈥渦n tesoro鈥, sino que expres贸 su deseo de que la obra saliera de la casa-museo ubicada en el barrio de Belgrano para ser expuesta en un espacio p煤blico y concurrido donde todos pudieran verla. 鈥淟o aconsejable ser铆a que la municipalidad hiciera reproducir la escultura, exactamente -sin olvidar la incomparable p谩tina- para ubicarla en la vastedad l贸gica de alg煤n parque ciudadano, donde se alzar铆a como el doble s铆mbolo del hondo culto argentino al deporte y del esencial conocimiento plat贸nico de nosotros mismos, sin el cual nada realmente constructivo es posible鈥, editorializ贸 el escritor en LA NACION durante la d茅cada del sesenta.Hombre de humo. Ciencia, arte e historia se trenzan de forma inesperada en el trabajo de un argentino en N谩polesCombate de box refleja a dos hombres a punto de enfrentarse en un ring, pero, cuando se los mira de cerca, las diferencias entre ambos se desvanecen para convertirse en una misma persona que pelea contra s铆 misma. Esta idea, sostiene Andrea El铆as, directora del Museo Casa Yrurtia (O鈥 Higgins 2390), est谩 estrechamente vinculada a la idiosincrasia del artista.鈥淟a historia de Rogelio Yrurtia tiene mucho que ver con la historia de nuestro pa铆s ya que fue hijo de inmigrantes. 脡l proven铆a de una familia de vascos que se dedicaban al comercio鈥, cuenta El铆as. Si bien los padres del artista deseaban que se dedicara a la contabilidad para continuar con el negocio familiar, tempranamente aceptaron que su hijo ten铆a inquietud por las artes y, desde muy chico, lo apoyaron. Sus primeros pasos no fueron en el campo de la escultura sino en el de la pintura, que requer铆a una menor cantidad de recursos materiales. 鈥淟a an茅cdota cuenta que Yrurtia confeccionaba sus propios pinceles con pelo de sus hermanas鈥, explica la directora. Tiempo despu茅s, el artista ingres贸 al taller de un santero, donde utiliz贸 el cincel por primera vez. Luego, se profesionaliz贸 al comenzar a tomar clases con Lucio Correa Morales, escultor pionero de su 茅poca quien, d茅cadas despu茅s, se transformar铆a en su suegro.El punto de inflexi贸n en la carrera de Yrurtia se produjo cuando gana una beca para formarse en Europa y, tras una breve estad铆a en Italia, se instala en Par铆s. 鈥淓n ese momento, los primeros artistas argentinos estaban avalados por una beca que daba el gobierno. La idea era que estudiaran en Europa y que despu茅s volvieran al pa铆s para iniciar aqu铆 una escuela donde formaran a los artistas locales鈥. Gracias a esta posibilidad, Yrurtia inaugur贸, junto con Lola Mora, su principal competidora en los concursos p煤blicos, una generaci贸n de escultores monumentales nacidos en la Argentina. A帽os antes del Centenario, este tipo de obras a煤n eran encargadas a artistas europeos. En 1903, el escultor exhibe en el Sal贸n de la Sociedad de Artistas Franceses su obra Las Pecadoras, que logr贸 llamar la atenci贸n de la prensa y le abri贸 la puerta a nuevos encargos. Lamentablemente, solo quedan registros fotogr谩ficos de esta obra ya que, al no poder fundirla en bronce, Yrurtia la destruy贸.鈥淟as Pecadoras es una obra fundamental porque inaugura la carrera del artista. 脡l la confeccion贸 en yeso y, luego de exhibirla en Par铆s, la lleva a una exposici贸n en Estados Unidos. Esos viajes se hac铆an en barco y, debido a los traslados, la pieza se fue deteriorando. 脡l bregaba por pasarla a bronce pero, al no poder lograrlo, termin贸 por destruirla鈥, detalla El铆as.Tras ganar notoriedad en nuestro pa铆s, Yrurtia comienza a recibir encargos monumentales y, hasta el d铆a de hoy, es uno de los pocos escultores argentinos que tiene varios monumentos p煤blicos en la Ciudad Aut贸noma de Buenos Aires, como Canto al trabajo, el mausoleo de Bernardino Rivadavia y el monumento a Manuel Dorrego.Durante su estad铆a en Par铆s, Yrurtia entra en contacto con la obra de Auguste Rodin, quien lo marc贸 a fuego no solo por sus modernas esculturas, sino por la decisi贸n de donar su residencia para que se transformara en una casa-museo. En Francia, el artista tambi茅n conoci贸 a la cr铆tica de arte Geertruida Radersma, su primera esposa.En 1920, la pareja se instal贸 en la Argentina y adquiri贸 la propiedad en la que hoy funciona el museo. 鈥淵rurtia particip贸 activamente en la remodelaci贸n de la casa y supervis贸 toda la obra. En 1923, la fachada neocolonial (que a煤n hoy puede verse en la entrada del museo) gan贸 el Premio Municipal de Arquitectura鈥, explica El铆as. Tras la muerte de Radersma en 1935, Yrurtia conoce a la pintora L铆a Correa Morales, con quien trabaja codo a codo para hacer que la casa-museo se volviera una realidad. La instituci贸n inaugura en 1949 y, tras la muerte del escultor en 1950, la artista se convirti贸 en la primera mujer directora de un museo nacional.鈥淵rurtia pens贸 este lugar como una casa-taller para artistas, pero 茅l tempranamente ya sab铆a que quer铆a que se transformara en un museo. Eso a nosotros nos interesa mucho como instituci贸n porque es un artista que pens贸 en la posteridad. 脡l no solo se enfoc贸 en su obra, sino tambi茅n nos dej贸 colecciones de mobiliario, pintura, escultura y gran parte de la obra de su pareja L铆a Correa Morales鈥, detalla la directora. Al haber sido pensada desde cero para ser un museo, los ambientes de la casa permiten exhibir distintos tipos de obras, como esculturas monumentales, maquetas y pinturas. 鈥淓n el que fue su taller se pueden ver los estudios de sus esculturas a gran escala, que son muy interesantes. Pocas casas tienen este tipo de relaci贸n entre la escala dom茅stica y la escultura monumental. Esto es muy interesante de ver y es algo que Yrurtia pens贸 cuando ide贸 su casa鈥.La colecci贸n del museo se completa con obras de otros artistas locales y extranjeros, entre los que se destacan Pablo Picasso, Auguste Rodin, 脕ngel Della Valle y Mart铆n Malharro. 鈥淓s muy interesante nuestra pinacoteca porque hay artistas locales que son contempor谩neos a Yrurtia. Con respecto a la obra de Picasso, 茅l la adquiri贸 en una exposici贸n en Par铆s en 1903. Es un cuadro previo al Cubismo, se trata de un paisaje. De Rodin tenemos una cabeza de yeso, que es un estudio de una de sus esculturas m谩s conocidas que se llama Los burgueses de Calais鈥.El jard铆n es uno de los espacios m谩s relevantes de la propiedad porque fue el propio Yrurtia quien lo dise帽贸 inspirado en el proyecto de la casa-museo de Rodin, que fue inaugurada en 1916. 鈥淪i bien este detalle no es tan expl铆cito en los documentos, yo creo que hay mucho de ese esp铆ritu en este proyecto鈥, asegura El铆as.En este frondoso jard铆n es donde se ubica Combate de box, una de las obras m谩s impactantes de Yrurtia. Esta escultura fue encargada por el Jockey Club en 1923 y el artista trabaj贸 en ella durante dos a帽os.鈥淓n 1925, el artista funde la obra en Par铆s con Alexis Rudier, el mismo fundidor que trabajaba con Rodin. Lista para ser entregada, el artista la trae nuevamente a la Argentina, pero el Jockey Club decide finalmente no comprarla. A fines de la d茅cada del treinta, se organiz贸 una exhibici贸n de arte argentino en Estados Unidos e Yrurtia envi贸 all铆 la obra Combate de Box, que fue exhibida en museos de Nueva York, Nueva Jersey y San Francisco. Estuvo expuesta pero, al no poder venderla, la obra volvi贸 al pa铆s鈥, cuenta Constanza Varela, muse贸loga y referente del 谩rea de Gesti贸n de Colecciones del Museo. Al no encontrar compradores, Yrurtia decidi贸 emplazar la escultura dentro su casa y, por este motivo, Combate de box es la 煤nica obra de escala monumental terminada y exhibida en el museo. Tras quedar impactado por la potencia de los boxeadores, Manuel Mujica L谩inez hizo una reflexi贸n y asegur贸 que este combate no se trataba de una batalla de un hombre contra otro sino de una persona luchando contra s铆 misma. Varela se帽ala que uno de los detalles que vuelve veros铆mil la teor铆a del escritor es que Yrurtia practicaba boxeo y esgrima en su tiempo libre. 鈥溍塴 era amigo de Carlos Delcasse, due帽o de la Casa del 脕ngel, tambi茅n ac谩 en el barrio de Belgrano. En esa casa se hac铆an combates de box y de esgrima. Las primeras peleas de box y los duelos estaban prohibidos en ese momento, pero all铆 se practicaban igual鈥.En el libro Museo Casa de Yrurtia, Laura Malosetti Costa y Carolina Vanegas Carrasco explican que 鈥渓a centralidad del cuerpo y la referencia al arte cl谩sico al esculpir un deportista鈥 hacen que la obra Combate de Box evoque los v铆nculos ideol贸gicos que Yrurtia manten铆a con Rodin. En este sentido, la nariz partida de los dos boxeadores refiere en lo formal a la obra Hombre de la nariz rota realizada por el escultor franc茅s en 1863.鈥淟a elecci贸n del tema (de los boxeadores) tambi茅n hace referencia a algunas discusiones de su tiempo. Por una parte, como lo ha estudiado (el antrop贸logo) Aurelio Arnoux Narvaja, a comienzos del siglo XX se dio una 鈥榩sicosis deportiva鈥 en consonancia con las ideas higienistas que promov铆an la necesidad de actividad f铆sica (鈥). En este sentido, dice Arnoux, que en solo una d茅cada el boxeo pas贸 de considerarse un deporte sanguinario a estimarse como uno de los m谩s higi茅nicos y 煤tiles. Pero, m谩s all谩 del tema espec铆fico, la obra podr铆a verse como un gui帽o a su amigo Delcasse, importante promotor de los combates de box y uno de sus mayores defensores, quien lo apoy贸 en muchas de sus batallas con las comisiones de monumentos. Un paso m谩s all谩 (...), la lucha de Yrurtia era una lucha interna (para lograr) lo que 茅l consideraba un aporte al arte de su tiempo, una lucha por la escultura moderna鈥, completan Malosetti Costa y Vanegas Carrasco.En consonancia con esta idea, El铆as cuenta que Yrurtia era un escultor que 鈥減ermanec铆a siempre en su propia lucha interna, pensando en el bien p煤blico, en los tiempos de realizaci贸n de las obras y en d贸nde ubicar sus esculturas monumentales (para que los transe煤ntes pudieran visualizarlas mejor)鈥. Actualmente, la entrada al Museo Casa Yrurtia es gratuita y, al igual que el artista lo so帽贸 en su tiempo, el jard铆n contin煤a siendo un espacio activo. Abriendo la invitaci贸n, la directora concluye: 鈥淓s parte del patrimonio de la casa y hoy funciona como un jard铆n de esculturas. De hecho, nosotros tenemos un programa en el que invitamos a distintos artistas contempor谩neos a exponer sus obras al aire libre y tambi茅n organizamos conciertos. Quisimos tomar la idea original de Yrurtia y hacerla realidad por lo que nos interesa que el p煤blico pueda acercarse a disfrutar del jard铆n鈥.
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